Esta lunación toca un espacio muy sensible de tu carta: el inconsciente, los cierres, lo que no se ve. Puede ser un momento de limpieza profunda, en el que se revelan patrones emocionales, secretos, miedos o duelos no elaborados. También podés sentir una gran necesidad de descansar, aislarte o bajar el ritmo para escucharte. Es el fin de un ciclo interno, que no siempre es evidente para el afuera pero que transforma profundamente tu mundo interno. Momento ideal para hacer rituales de cierre o trabajo terapéutico.

Marte ingresa a Géminis
Del 28 de junio al 11 de agosto de 2026: cuando las ideas se convierten en acción El 28 de junio Marte abandona el signo
