Sol ingresando al signo de Acuario – Temporada de Acuario
Con el ingreso del Sol en Acuario comienza una temporada de renovación, conciencia y cambio de paradigma. Acuario es un signo de aire fijo que invita a cuestionar lo establecido, a pensar en el futuro y a priorizar la autenticidad por sobre la aprobación externa. Durante este período, la energía se vuelve más mental, colectiva y orientada a la libertad personal y social.
La temporada de Acuario nos propone salir de viejas estructuras capricornianas basadas únicamente en el deber, la exigencia y el control, para abrirnos a nuevas formas de pensar, vincularnos y accionar. Es un tiempo para observar desde otra perspectiva, romper con hábitos mentales rígidos y animarse a ser diferentes sin culpa.
El 21 de enero, el Sol se une a Mercurio en Acuario, iluminando ideas, conversaciones y decisiones importantes. Este contacto favorece la claridad mental, la expresión auténtica y la toma de conciencia sobre lo que necesita ser dicho o cambiado. Se activan pensamientos disruptivos y una fuerte necesidad de comunicar la verdad personal.
El 23 de enero, el Sol se une a Plutón en Acuario, marcando uno de los momentos más intensos de la temporada. Esta conjunción señala una transformación profunda de la identidad, del poder personal y del rol que cada uno ocupa dentro del colectivo. Viejas versiones del yo se caen, estructuras internas se derrumban y emerge una necesidad genuina de vivir de manera más auténtica, aunque eso implique atravesar procesos intensos.
El 1º de febrero, la Luna Llena en Leo ilumina el eje Leo–Acuario, poniendo en tensión la expresión individual y la pertenencia al grupo. Este evento trae culminaciones, revelaciones y decisiones importantes en temas de identidad, ego, creatividad y vínculos. Se hace visible el equilibrio necesario entre brillar desde lo personal y aportar desde lo colectivo.
El 16 de febrero, el Sol en Acuario forma una cuadratura con Urano en Tauro, generando cambios inesperados, giros abruptos y una fuerte necesidad de liberación. Este aspecto puede traer sacudidas tanto a nivel personal como colectivo, obligándonos a salir de la zona de confort y adaptarnos a nuevas realidades. La resistencia al cambio puede generar tensión; la flexibilidad será clave.
El 17 de febrero, la Luna Nueva marca el cierre de la temporada y la apertura de un nuevo ciclo. Es un momento ideal para sembrar intenciones alineadas con una versión más libre, consciente y auténtica de uno mismo. Esta Luna Nueva invita a proyectar el futuro desde una identidad renovada y menos condicionada por el pasado.
En conjunto, la temporada de Acuario es un período de despertar, cuestionamiento y transformación. Nos invita a pensar distinto, a romper moldes y a comprometernos con cambios que no solo impactan a nivel individual, sino también colectivo. El aprendizaje central es comprender que la verdadera libertad nace de ser fieles a quienes somos, incluso cuando eso implica salir de lo conocido y animarse a construir un nuevo camino.


