La semana te invita a bajar el ritmo, escuchar tu intuición y preparar una nueva etapa. Júpiter en Leo transita tu casa doce y expande procesos internos, terapéuticos o espirituales. El trígono con Neptuno en Aries puede ayudarte a sanar emociones profundas, comprender dinámicas de dependencia o transformar la forma en que compartís recursos y confianza con los demás.
La oposición de Júpiter con Plutón en Acuario puede mostrar que ciertos hábitos, responsabilidades laborales o rutinas están afectando tu bienestar. Quizás necesites redefinir la manera en que organizás tu tiempo y preguntarte si estás sosteniendo demasiado sin darte espacio para descansar. El sextil con Urano en Géminis puede traer movimientos profesionales inesperados o cambios que te permitan trabajar con mayor libertad.
El ingreso del Sol a Leo inicia un período de cierre, descanso e introspección. Mercurio directo en Cáncer destraba proyectos, amistades y conversaciones dentro de grupos. Además, su sextil con Venus en tu signo favorece acuerdos y vínculos importantes. Saturno retrógrado en Aries te invita a revisar deudas, recursos compartidos y procesos emocionales profundos. Durante el fin de semana será fundamental no ignorar señales de agotamiento: el cuerpo puede mostrarte qué estructuras cotidianas necesitan transformarse.


