El mes comienza con la Luna Llena en Leo el 1 de febrero, que marca un punto de culminación en temas de pareja, asociaciones o vínculos importantes. Situaciones que se venían gestando desde hace meses llegan a un momento de claridad o definición. El 4 de febrero, con Urano directo en Tauro, sentirás que las cosas empiezan a fluir con mayor estabilidad. Los cambios recientes comienzan a integrarse y a mostrar su sentido.
El 6 y el 10 de febrero, los ingresos de Mercurio y Venus a Piscis activan el área de los recursos personales y el valor propio. Pueden aparecer oportunidades económicas, beneficios materiales o una sensación de mayor armonía con tus finanzas. También es una etapa propicia para disfrutar de los placeres simples y de la belleza cotidiana. El 14 de febrero, Saturno entra en Aries y junto con Neptuno, que también se mueve por este signo, comenzará un tránsito que te acompañará largo tiempo. Este paso fortalece la mente, da estructura al pensamiento y abre la posibilidad de nuevos aprendizajes o estudios. Neptuno aporta sensibilidad y visión, ayudándote a comunicarte desde un lugar más empático.
El 17 de febrero ocurre el eclipse solar en tu signo, uno de los momentos más importantes del año. Representa un nuevo comienzo personal, una renovación de imagen, actitud y dirección vital. Lo que inicies ahora puede tener efectos duraderos en los próximos años. El 18 de febrero, el Sol entra en Piscis y te invita a enfocarte en asuntos prácticos, en organizar lo que comenzó con el eclipse y en estabilizarte.
El 26 de febrero, con Mercurio retrogradando en Piscis, pueden presentarse demo ras o confusiones en temas económicos o de comunicación. Es mejor tomarte las cosas con calma y revisar antes de decidir. Febrero será para ti un mes de renovación y de decisiones clave. Con el eclipse solar activando tu signo, comienzas un ciclo completamente nuevo que te impulsa a tomar las riendas de tu destino con claridad y determinación


