Repliegue emocional, revisión afectiva y profundidad en las palabras
Esta semana propone un movimiento que va del hacer al sentir, del control a la entrega, del juicio mental a la sensibilidad profunda. Venus cambia de signo e ingresa a Cáncer, Quirón comienza su retrogradación en Aries, y el Sol se une a Mercurio retrógrado en Leo. Además, Venus enfrentará tensiones con Saturno y Neptuno, tocando fibras afectivas, límites emocionales y desilusiones que no son nuevas. Todo esto se da en una semana donde la Luna irá cambiando de signos mentales y analíticos hacia otros más emocionales y viscerales, atravesando Virgo, Libra, Escorpio y Sagitario.
Lunes 28 de julio – Entre la eficiencia y el desborde emocional
La semana comienza con la Luna transitando el signo de Virgo, y a partir del mediodía se une a Marte también en Virgo, encendiendo el deseo de resolver, de ordenar, de tachar pendientes y poner orden donde hay caos. Hay una gran capacidad de análisis y acción concreta, pero también se potencia la impaciencia y la tendencia a criticar. Esta conjunción puede hacerte sentir presionada a hacer más de lo que corresponde, e incluso a tensionarte con los demás si sentís que no están colaborando o no hacen las cosas “como deberían hacerse”.
Por la noche, la cuadratura entre la Luna y Venus en Géminis puede traer cierta incomodidad afectiva. La razón y el deseo pueden no estar alineados, generando malestar en vínculos o dificultad para expresar lo que realmente sentís sin sonar fría o distante. A veces se trata de entender que no todo puede resolverse mentalmente.
Es un día para usar tu foco con inteligencia, pero también para frenar antes de caer en la exigencia excesiva. Si tu cuerpo te pide descanso, escúchalo. Si tu diálogo interno se vuelve demasiado crítico, también. La clave está en accionar sin violencia y cuidar el modo en que te hablás a vos misma y a los demás.
Martes 29 de julio – Procesar antes de reaccionar
La Luna transita el signo de Libra y durante la madrugada forma una oposición con Saturno y otra con Neptuno, además de un trígono con Plutón. El resultado es una mezcla de emociones encontradas al despertar. Puede haber sensación de bloqueo, hipersensibilidad o incluso cierta tristeza o melancolía sin causa evidente. Son aspectos que nos enfrentan a realidades internas que cuesta ver con claridad, y que nos piden paciencia y contención.
A lo largo del día, la Luna va realizando aspectos más armónicos: un sextil al Sol en Leo y, por la noche, un sextil a Mercurio también en Leo. Esto favorece el diálogo, la reflexión compartida, y la posibilidad de ordenar lo que sentimos a través de la palabra. Pero antes de llegar allí, atravesamos un terreno confuso y emocionalmente movilizante.
Durante la noche también se da una cuadratura entre la Luna y Júpiter, que puede potenciar reacciones exageradas, ideas absolutas o un deseo de tener razón que no ayuda. La energía puede crecer sin dirección si no se canaliza.
Es un día para observar, dejar pasar, escuchar sin sacar conclusiones rápidas. La necesidad de equilibrio puede llevarte a querer agradar o evitar el conflicto, pero la incomodidad también habla. La armonía real no se basa en evitar tensiones, sino en transitarlas con conciencia.
Miércoles 30 de julio – Cambio de clima afectivo y revisión profunda
Este día trae dos movimientos clave en el cielo. El primero es el ingreso de Venus al signo de Cáncer, lo que marca un cambio de tono en el plano afectivo. Venus en Cáncer deja atrás la ligereza mental de Géminis para entrar en un registro emocional más protector, íntimo y sensible. A nivel personal, puede activarse la necesidad de mayor cercanía, conexión emocional auténtica, el deseo de nutrir y ser nutridos. Las relaciones piden seguridad y profundidad, pero también pueden volverse más dependientes o susceptibles. A nivel mundial, este tránsito pone el foco en lo femenino, lo maternal, los temas de hogar y familia, la infancia y los vínculos de sangre.
El segundo evento del día es que Quirón comienza su retrogradación en Aries, iniciando un proceso de revisión de heridas relacionadas con la identidad, la autoafirmación, el derecho a existir tal como somos. Puede sentirse como un malestar difuso, una sensación de no encajar o de estar en un lugar que no nos refleja. La retrogradación de Quirón te invita a mirar esas heridas antiguas, no para revivirlas, sino para reentender desde dónde te movés hoy.
Durante el día, la Luna transita los últimos grados de Libra y hacia el mediodía ingresa en Escorpio. El cambio se nota: pasamos de una emocionalidad que busca acuerdos a una emocionalidad intensa, que va al hueso y no se conforma con lo superficial. Apenas entra a Escorpio, la Luna forma un trígono con Venus recién llegada a Cáncer, lo que puede traer momentos de conexión profunda con alguien cercano, o una necesidad muy fuerte de estar con quien te da seguridad emocional.
Es un día para bajar el ritmo y observar cómo se mueven tus emociones. Qué parte tuya necesita ser protegida, qué vínculos requieren mayor presencia emocional, y qué heridas internas vuelven a tocarse para ser vistas con una mirada más sabia.
Jueves 31 de julio – Revelaciones, intensidad y palabras que marcan
El jueves es un día intenso, cargado de información emocional y mental. La conjunción del Sol con Mercurio retrógrado en Leo es el aspecto más relevante, marcando un punto de claridad dentro del proceso de retrogradación. Es un momento en el que algo puede revelarse, entenderse o comunicarse con profundidad. A veces no se trata de información nueva, sino de reinterpretar desde otro lugar lo que ya sabías. Es una excelente jornada para escribir, revisar ideas, tomar nota de lo que se activa en tu mente.
La Luna continúa su paso por Escorpio, haciendo contactos tensos con Urano, Saturno, Neptuno y finalmente Plutón. Hay una fuerte carga emocional y psíquica: pueden surgir tensiones internas, recuerdos intensos, necesidad de transformación, e incluso incomodidad que empuje a un cambio de postura.
El consejo para este día es anclarte en la verdad que descubrís. No es momento de negar lo que emerge, sino de sostenerlo con honestidad. La conjunción en Leo pide expresar lo que arde por dentro, pero desde el corazón, no desde el ego. Lo que digas hoy puede marcar un antes y un después.
Viernes 1 de agosto – Desilusiones necesarias y liberación emocional
Este es uno de los días más movilizantes de la semana. La Luna en Escorpio forma cuadraturas con el Sol y con Mercurio, lo que puede generar malentendidos, reacciones desbordadas o dificultad para poner en palabras lo que se siente. Sin embargo, hacia la tarde, el trígono con Júpiter abre un canal de alivio, fe y expansión emocional.
Lo más importante del día son las cuadraturas que Venus en Cáncer hace con Saturno y con Neptuno en Aries. A nivel personal, esto puede traducirse en desencanto afectivo, frustración por sentir que no recibís el amor que necesitás o idealización de vínculos que no están disponibles emocionalmente. Se caen expectativas. Pero esa caída puede ser liberadora si te permite ver la realidad con compasión.
A nivel mundial, estas cuadraturas pueden poner sobre la mesa temas vinculados a la niñez, el cuidado, los vínculos primarios, la economía familiar o las políticas de protección social. También pueden reflejar tensiones en torno al rol de lo femenino, a lo privado como espacio de poder, o a temas de salud emocional a gran escala.
Es un día para no forzar vínculos ni decisiones. Si algo se desdibuja, no es para destruirte, sino para mostrarte qué estaba sostenido por ilusión.
Sábado 2 de agosto – Repliegue y regeneración emocional
La Luna continúa su tránsito por Escorpio, pero a diferencia de días anteriores, no realiza aspectos mayores hasta la noche, cuando forma un sextil con Marte en Virgo. Esto genera un clima mucho más introspectivo, ideal para tareas personales, organización tranquila o procesos internos que requieran privacidad.
No es un día de grandes acciones externas, pero sí puede ser muy productivo en términos de ordenar lo emocional, reconectar con tu cuerpo y tus hábitos, o darte espacio para sentir sin presión.
La energía de Marte aporta fuerza sin violencia, una ayuda práctica para accionar desde el foco. Es una jornada de limpieza interna. De no exigirte rendimiento, sino de habitar tu espacio con presencia.
Domingo 3 de agosto – Inspiración, visión y apertura emocional
La Luna en Sagitario se mueve intensamente durante el día, activando múltiples aspectos: una oposición a Urano durante la madrugada (que puede haber traído sueños inquietos o interrupciones en el descanso), y luego trígonos a Saturno, Neptuno, Mercurio y un sextil a Plutón. El resultado es un domingo que empieza con cierta agitación, pero que se va ordenando a lo largo del día hasta volverse sumamente inspirador.
Por la noche, aunque exacto en la madrugada del lunes, se siente el trígono de la Luna al Sol, lo que eleva el ánimo, aporta claridad y confianza. Es un excelente día para moverse, viajar, escribir, crear, enseñar o reconectar con tu propósito.
La energía disponible es amplia y luminosa, pero no por eso superficial. Lo que digas o hagas hoy puede tener un impacto duradero si viene desde tu verdad. Después de una semana tan emocional, este día llega como un faro que recuerda hacia dónde vas.


